Mundo Delpo: las lesiones y su capacidad de resiliencia; lo que deberá aflorar otra vez

Recuperarse físicamente para volver a codearse con los mejores es el desafío de Del Potro, que está en plena etapa final para volver a empezar

La historia de las lesiones parecen no tener final para Juan Martín Del Potro. Luego de cuatro operaciones de muñeca que lo mantuvieron al margen del circuito durante mucho tiempo (casi 3 años en total), hoy el problema en su rodilla aparece como el nuevo obstáculo que deberá sortear. Es cierto que la reiteración de complicaciones sufridas lo colocan en un pozo aún más profundo -emocional y también físico-, pero por otro lado, si se buscara algo positivo de esta nueva recaída es que, al menos, las muñecas que tan a maltraer lo tuvieron tiempo atrás, están sanas.

Por otro lado, hay que tener en cuenta el tipo de personalidad de la persona en cuestión. Porque si de superación y voluntad se trata, Del Potro ha demostrado estar en el nivel más alto entre los deportistas.

La resiliencia es la capacidad de los seres humanos para adaptarse positivamente a situaciones adversas. Claro que esta acepción corresponde al campo de la psicología y no del deporte estrictamente, pero es precisa para definir la situaciones a las que muchas veces se enfrentan los deportistas de alto rendimiento. Y Delpo ha tenido muchas de estas situaciones adversas a lo largo de su carrera. El primer duro golpe para el tandilense tuvo lugar el 4 de mayo de 2010, cuando debió someterse a una cirugía en su muñeca derecha a causa de una lesión ligamentaria. Su retorno al circuito fue ocho meses después, en el Atp 250 de Sidney 2011.

El 24 de marzo de 2014, después de 3 años sin molestias de gravedad, ingresó nuevamente al quirófano. Esta vez se trataba de una molestia en la otra muñeca, la izquierda, que lo mantuvo al margen de la competencia durante 11 largos meses, una eternidad para un deportista de elite. El esperado regreso se dio otra vez en Sidney, en 2015. Pero en esta oportunidad, las cosas salieron mal desde el comienzo. El tandilense continuaba con dolor, y por ende, debió pasar- otra vez- por una operación en la misma muñeca el 20 de enero de ese mismo año. Aunque se trató de una operación menor, más superficial. En aquel momento Juan Martín expresó: “Ojalá que este sea el final de una pesadilla que vengo viviendo desde hace varios años”.

Luego de una rehabilitación más acotada -dos meses- volvió  a competir en Key Byscane, Miami, uno de sus torneos preferidos. Pero en el primer partido, la pesadilla de su muñeca izquierda lo azotó nuevamente. Después de varios meses de desconcierto el argentino anunció, en junio, una tercera cirugía en su muñeca izquierda que lo desligó del resto de la competencia en 2015, e incluso disparó rumores acerca de un supuesto retiro. Pero la vida y su capacidad de superación le dieron otra oportunidad: mediante un video vía redes sociales despejó las dudas y dejó un mensaje claro: “Lo que quiero contarles es que no me rindo. No me doy por vencido. Como mi ilusión es poder volver a entrar a una cancha de tenis algún día, no elijo las alternativas conservadoras (evitar una operación). Por eso, varios doctores me recomiendan hacer otra cirugía”.

Ocho meses más tarde confirmaría su retorno al circuito, en Delray Beach. El 16 de febrero del 2016 y frente al estadounidense Denis Kudla, el argentino volvió a competir luego de 327 días. Ese año La Torre de Tandil coronó, sin dudas, uno de los regresos más gloriosos en la historia del tenis, volviendo a competir en el más alto nivel y alzando por primera vez para nuestro país la ansiada -y postergada- Copa Davis.

Hoy, a pesar de la incertidumbre que genera su rodilla derecha, las expectativas de volver a ver al mejor Del Potro son grandes, al igual que la meta que tiene el propio Juan Martín: aflorar esa resiliencia que lo caracteriza, con el objetivo de reconstruirse y reencontrarse con su mejor tenis.

 

Autor: Marcos Carena.