ELITE

Elite es una serie española propia de Netflix, fue estrenada el pasado 5 de octubre y su autoría les corresponde a Carlos Montero y Darío Madrona. Al momento, consta de una temporada de ocho capítulos y ya se anunció que habrá una segunda de otros ocho episodios.

Se puede pensar que la trama gira en torno de la típica historia de “ricos vs. pobres”. En algún punto sí, no evita caer en ese cliché, pero plantea más que eso: una historia interesante, atrapante, bien narrada y dándole un giro a lo que podría ser una común historia que retrata la diferencia de clases en un colegio.

La serie está protagonizada mayoritariamente por jóvenes y tiene como escenario principal el colegio más elitista del estado “Las Encinas” donde suelen asistir los hijos de las familias con más dinero. Pero un día, luego de que se derrumbara una popular escuela, ingresan a la institución tres chicos becados que, de entrada, empiezan a padecer el bullying: Pedro Samuel (Itzan Escamilla), Nadia (Mina El Hammani) y Cristian (Miguel Herrán).

En “Las Encinas” se muestran a los alumnos adinerados que son hijos de corruptos, marqueses, empresarios multimillonarios y que se suelen llevar el mundo por delante creyéndose estar por encima de todo/s por su posición económica. Pero en el transcurso de la serie se descubrirá que más allá de tener dinero y mostrarse como “seres perfectos” tienen los mismos gustos, hábitos que el resto.

En la primera escena se narra un caso de asesinato que justamente ocurre en el colegio. A partir de ahí, la historia va mechando escenas y muestra un flashback donde van dando pistas sobre lo ocurrido y tratando de descubrir quién es el culpable. A partir de ese relato, se van articulando historias que le suceden a estos jóvenes a los ricos y a los nuevos.

Durante la narración se tratan temas como el bullying, el choque cultural y religioso, la xenofobia, la corrupción, las drogas y el VIH. Y ahí es cuando queda en evidencia que por más dinero que se tenga, todos estos temas atraviesan las clases sociales.

Se podría calificar como una buena ficción, entretenida y atrapante. Articulando un crimen con tópicos de adolescentes y sus familias logra captar la atención de los espectadores produciendo el efecto de querer saber lo que pasa en el siguiente episodio hasta saber finalmente quién fue el autor del asesinato.