Crece la tensión diplomática entre Argentina y Bolivia

El Presidente de Bolivia, Evo Morales, viaja a nuestro país para asistir a un evento cultural. No está previsto ningún encuentro con Mauricio Macri, pero se cree que se reunirá con Cristina Kirchner.

Macri junto a Morales. La tensión entre los mandatarios sigue en alza.

Evo Morales, presidente de Bolivia, vendrá el 19 de octubre a nuestro país para recibir una distinción en la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET), con el Doctorado Honoris Causa, y también para  participar de un acto cultural que realizan las comunidades de ciudadanos bolivianos que viven en la Argentina. Este encuentro tendrá lugar el día 20 de octubre en el centro de la ciudad de Buenos Aires. El presidente boliviano tomó la decisión de no reunirse con su par, Mauricio Macri, ni con ningún otro integrante de la coalición oficialista de Cambiemos.

Armando Álvarez García, embajador argentino en Bolivia, transmitió al vicecanciller de Morales, Guadalupe Palomeque, durante una reunión entre ambos en La Paz, que el máximo representante del pueblo boliviano no se entrometa en la política local y se mantenga al margen de cualquier expresión partidaria. Este pedido surge luego de que Evo Morales haya calificado como una persecución política a las causas judiciales contra la ex presidenta Argentina, Cristina Kirchner, con quien el mandatario boliviano tiene pensado reunirse.

El embajador argentino plasmó abiertamente el malestar que hay en el gobierno de Macri luego de los reiterados gestos que tuvo Morales hacia nuestro país. Recientemente y casi coincidiendo con su llegada al país, Morales recordó el aniversario del 17 de octubre, día de la lealtad peronista, y la aparición del cuerpo de Santiago Maldonado en su cuenta personal de la red social Twitter. Además, a fines del mes de agosto y por este mismo medio, salió en defensa de Cristina Kirchner, mencionando que los operativos ordenados por el Juez Bonadío se trataron de una medida que impulsa perjudicar a CFK públicamente y haciendo referencia a que las medidas realizadas en los domicilios de la senadora nacional son parte de una persecución judicial y mediática. Adicionalmente, unos días antes, Morales había defendido, también vía twitter, a Cristina Kirchner, brindándole su apoyo ante las acusaciones de lavado de dinero y los allanamientos que se le realizaron. Sumado que, luego de que se procesara a la expresidenta y senadora y se le haya dictado prisión preventiva por la causa cuadernos, el presidente boliviano le pegó duro al gobierno argentino, también por twitter. “Rechazamos el hostigamiento judicial a la hermana Cristina Kirchner, contra quien se ha dictado prisión preventiva. La oligarquía quiere encarcelarla y acallarla, pero no logrará disminuir el amor que le tienen millones de argentinos que la ven como su esperanza. ¡Fuerza Cristina!”, escribió en esa oportunidad. Esto provocó malestar en el gobierno Argentino, y tanto en la Cancillería como en la Casa Rosada ven como un nuevo foco de conflicto la decisión de Morales de visitar el país y no reunirse con Mauricio Macri y que ni siquiera se hayan iniciado gestiones diplomáticas para concretar dicho encuentro.

Sin ir más lejos, el gobierno local no se quedó callado ante los dichos de Evo Morales. Quien contestó fue el canciller Jorge Faurie mencionado que: “en Argentina rige el pleno Estado de Derecho y todos somos iguales ante la ley. Existe división republicana de poderes y un sistema democrático basado en instituciones sólidas”. Y sumó: “Respetamos la independencia de la Justicia, quien determina la situación procesal de la expresidenta Kirchner, cumpliéndose con todas las garantías que establece nuestra Constitución Nacional”.

Por otro lado, Santos Javier Tito Véliz, destacó en conferencia de prensa que Bolivia respeta al gobierno Argentino y que ambos pueblos son hermanos que trabajan para fortalecer los lazos de hermandad entre ellos. Y  expresó que Morales viene únicamente para un acto con la colectividad de su país y no tendrá participación en ningún acto político.

 

Luca Agnoletti