Copa Argentina: chicos que se agrandan

Luego de tantos batacazos, la Copa Argentina no es como antes. Esa copa que al principio parecía inútil jugarla, que los equipos de primera aprovechaban para probar a jugadores de inferiores ha culminado. Hoy por hoy todos los equipos del ascenso se juegan la vida en dicha competencia, y la pregunta es: ¿Con este panorama veremos algún campeón o finalista de las divisiones bajas de AFA? La verdad, parece, es que está al caer.

Este año parece que es la que revolucionó la Copa Argentina. En el arranqué pudimos ver a un Racing, que confiado puso un equipo alternativo y se llevó una sorpresa con Sarmiento de Resistencia Chaco. Ni el más optimista se esperó ese desenlace, pero recién era el comienzo de una serie de sucesos inesperados, porque el mismo “Temible” Sarmiento fue el que se encargó de eliminar a Unión de Santa Fe, sin la necesidad de pasar por los penales con un contundente 2 a 1.

Por los barrios del sur también se respiraban aires de “Batacazo”, más precisamente en Adrogué, donde “Don Ramón” hizo historia. No, no es el del chavo, es Pablo Vicó, técnico de Brown, ese “Tricolor” que no le tiene miedo  a los equipos de primera, pero tampoco a los denominados “Grandes” de nuestro fútbol. Con los pies sobre la tierra y gran esfuerzo el “Trico” está en los octavos de final, luego de eliminar a San Martín de San Juan y al Independiente de Holan,  el mismo que campañas pasadas tenía una gran prensa, forjada con resultados y buen juego.

Estos son dos casos claros entre tantos otros, como es el ejemplo de Temperley que logró liquidar al poderoso Argentinos Juniors de los Mac Allister, sin ningún tipo de problema en un 2 a 0 tranquilo para los “Celestes”. También fue el caso  Defensores Unidos que eliminó nada más ni nada menos que al subcampeón de la Superliga Godoy Cruz,  o ese Deportivo Maipú que sacó de la competición a Chacarita Juniors luego de su paso por primera.

Por ahora no sabremos si la respuesta a la pregunta inicial se concretará o no, pero lo que sí sabemos es que los equipos del ascenso se ilusionan cada vez más con una final y que han demostrado que el ascenso se respeta.

Escrita por: Darío Bonnín, Iván Furman, Germán Roca.