“En Lobería apuntan a generar buenos basquetbolistas desde chicos”

Renato Pasquotto, alero del CAI de Loberia, habló con Piramide Invertida y hizo mención a sus inicios, contó como viene su recuperación y a que apunta el club. 

Partido entre Independiente y Centro Vasko. Renato ubicado en la fila de abajo, siendo el segundo de derecha a izquierda.

En la ciudad de Lobería, localidad ubicada en el sur de la Provincia de Buenos Aires, vive Renato Pasquotto. Oriundo de Bariloche, actualmente con 30 años, se desempeña de alero en un club de básquetbol llamado Club Atlético Independiente de Lobería, fundado el 4 de Julio de 1923. Hace tres meses sufrió la rotura de los ligamentos cruzados y meniscos en su rodilla derecha, lo que lo alejará de las canchas por un tiempo prolongado. Pirámide Invertida lo entrevistó para repasar sus inicios, para saber cómo viene su recuperación e indagar también acerca de la actualidad de su club.

 -¿Cómo nació tu pasión por el básquetbol?

-Mi pasión por el básquet nace cuando era muy chico, en la ciudad de San Carlos de Bariloche, donde vivía en ese momento. Acompañaba a dos amigos que en su club se disputaba un torneo interno de 3 contra 3. Cuando llegamos al club se dieron cuenta que su tercer compañero no había ido, entonces es ahí cuando me dicen de jugar ese torneo interno, y como si fuera poco lo ganamos.

 ¿A qué edad comenzaste a realizar el deporte ?

-Comencé a jugar a los 7 años en Bariloche, en un club llamado Nahuel Huapi. Actualmente juego de alero en Independiente pero mi puesto natural y donde jugaba antes es de base.

 -¿Tenés alguna cábala antes de disputar un partido ?

-Cábalas no tengo, la verdad. Lo que si me gusta es escuchar buena música antes de ir a jugar, antes de todos los partidos, rock, generalmente.

 -¿Algún ídolo dentro del deporte ?

-Dentro de lo que es este deporte, el gran modelo a seguir es Emanuel Ginóbili. Cuando era más chico miraba más jugadores de la NBA, seguía mucho a algunos como Allen Iverson y el gran Jason “Chocolate Blanco” Williams, ambos bases, que tenían una magia especial. Y si hay que nombrar un ídolo, hay uno solo y va a ser difícil tener otro como él. Me refiero a Michael Jordan.

 -¿Cómo hace el club para pagar los viajes a otra localidad?

-Los gastos que afronta el club durante el año se cubren de diferentes maneras, principalmente por cuestiones generadas por el mismo básquet de Independiente, como lo son rifas, la cantina en los días de fecha, publicidades que distintos integrantes del club consiguieron golpeando puertas, algunos números de la rifa anual del club, entre otras cosas.

  -¿Realizan alguna tipo de contribución como para ayudar al club ?

-No existe ningún ente que contribuya un aporte al club o al básquet en particular, todo lo generado es propio del básquet.

  -¿Qué es lo que más te gusta de tu ciudad ?

-Lo que más me gusta de la ciudad es la calidez de las personas para el otro. Yo lo puedo contar en primera persona no siendo de la localidad. El club por ejemplo, me abrió las puertas para que yo pueda seguir con mi pasión por el básquetbol. Después es muy tranquila la ciudad y está próxima a ciudades más completas, lo que hace que uno pueda estar cerca de cosas que te hagan falta.

 -¿Cuáles son los aspectos culturales o características que destacan a Lobería?

-El gran aspecto cultural de la ciudad se basa en lo referido al campo, todo en torno a eso, es el gran motor de la economía local y las personas que la habitan viven en torno a esto. Por un largo tiempo me tocó estar con “mi familia adoptiva” que es la familia Zulet, la cual está muy ligada al campo y por ello es que conozco tanto de su cultura, gente amable y generosa.

 -¿Cómo estás pasando el proceso de recuperación de la lesión sufrida hace unos meses ?

-El tema de la lesión es delicado, el grado es grave ya que hay que intervenir quirúrgicamente y aún no lo pude hacer por cuestiones personales. Por otro lado hay una gran ansiedad por volver a jugar. Mientras tanto estoy fortaleciéndome muscularmente y estoy convencido de que voy a volver, lleva mucho tiempo la recuperación, pero sin dudas cuando uno ama el deporte hace cualquier cosa.

 -A pesar de perder la final con CEF de Quequén, fue un gran año para ustedes. ¿Creés que este año se les puede dar el ansiado título ?

Después de haber perdido esa final, nos replanteamos muchas cuestiones, pero a nivel club, eso nos hizo ver una realidad. El dolor de haber perdido esa final siempre va a estar, pero crecimos en otros aspectos. El básquet CAI apunta a generar buenos jugadores desde las categorías más chicas, y este año sumamos a un entrenador reconocido, Alejandro Pepiche, para sumar conocimientos en todas las categorías que están en competencia. Dicho esto no sé si es el año en el que se va a salir campeón, es un proceso largo y estamos apuntando a eso y a la renovación de jugadores.

 

Federico Bocchio, 2° B, turno mañana.