«Se sigue pensando que el hockey es un deporte para mujeres»

Cecilia Godoy es un claro ejemplo del esfuerzo que implica la rutina del deportista promedio. Con su simpatía, nos cuenta como vive y siente lo que la apasiona.

 

Cecilia Godoy, jugadora de la Primera del equipo de hockey sobre césped de Lomas Athletic, histórico club de la zona sur del conurbano bonaerense, fue entrevistada por Pirámide Invertida. La mediocampista, de 22 años, reparte su vida entre el deporte, la familia, el trabajo y el estudio.

– ¿Cómo fue que decidiste arrancar a jugar al hockey?

-Empecé a jugar al hockey en primer grado (6 años) en el colegio, me gustó mucho y a los nueve me anoté en el Club Lomas. A partir de ahí no paré, es donde me siento cómoda.

– ¿Cómo fue tu camino en el club Lomas?

-Siempre fui tímida pero el club me hizo sentir como en casa desde el minuto cero, me pusieron en una categoría con mis amigas -dos años mayores- y pude de a poco ir desplegándome. A los 16 debuté en Primera división, todavía estaba en mi primer año de Quinta división, pero me dieron el lugar y confiaban en que iba a lograrlo. Dos años después subí a plantel superior y ahí si me sentí parte al 100%.

– ¿Qué significa el hockey para vos?

-Nunca me sentí cómoda con ningún deporte salvo el hockey, los abandono cuando me aburro. Jugué al hockey por más de 16 años y lo extraño cuando estoy dos meses sin mover la bocha. Es un estilo de vida, como todos los deportes te da valores y personas que no vas a olvidar jamás. La vida de club es diferente a cualquier cosa que te pueda pasar, y aunque estoy acostumbrada lo puedo ver en aquellas personas que no la tuvieron nunca. Agradezco desde el primer día haberme anotado en el Lomas.

– ¿Sos de seguir a ambas selecciones argentinas, la masculina y la femenina? ¿Con cuál te quedas?

-Me gusta más jugarlo que verlo pero igual sigo a las selecciones. Disfruto más ver la selección masculina por el ritmo de juego, es mucho más rápido que el de las mujeres.

“Checha”, como le dice su círculo más intimo, también le dedica su tiempo al estudio. Está en su último año de Diseño y Comunicación Visual en la UNla (Universidad Nacional de Lanús) y afirma que está “enfocada en terminar las materias” que le quedan y en “su tesis” para poder recibirse. Además trabaja para un diario digital (www.pharbamiz.net) y cuando dispone de tiempo, lo exprime con su familia, su pareja y sus amigos.

– ¿Tenes algún ídolo o referente en el deporte?

-Mis ídolos siempre fueron mis entrenadores, los únicos que siempre dieron todo para enseñarnos lo mejor del deporte y nos mostraron cómo ser mejores. También admiro al “Chapa” Retegui, me gusta escucharlo hablar, se puede ver su pasión por el hockey y por los valores que te da el deporte.

– Siendo un deporte con muchas mujeres en el ambiente, por ende, mucha competencia, ¿tuviste alguna chance o sueño de participar en la selección?

-A los 14 años me convocaron para entrenamientos en la selección de Buenos Aires. Se trataba de realizar algunas etapas para poder seleccionar las que iban a participar en el equipo final. Pasé dos listas y después no fui más, me di cuenta que era mucha presión y deje de disfrutarlo. Todavía sigo con el mismo pensamiento, si no lo disfrutás no vale la pena.

– ¿En tu carrera sufriste decepciones? ¿O más alegrías?

-Ambas. En el 2015 ascendimos y fue una de las mayores alegrías, nos costó mucho pero lo pudimos resolver. Al año siguiente descendimos, y fue muy agotador saber que todo el esfuerzo que hicimos en un año se nos fue de las manos, porque no pudimos comprender esa categoría, no estábamos preparadas mentalmente. En Inferiores disfrutás solo con jugar, nunca le di mucha importancia a la tabla pero en el plantel superior, cuando jugás por el ascenso es diferente.

– ¿Creés que el hockey es un deporte subestimado en Argentina?

-Todavía si, aunque ahora de a poco gana protagonismo. A pesar de eso, se sigue pensando que es un deporte para mujeres cuando no lo es. Es un deporte increíble para todos los géneros. Los varones tienen un talento enorme y se disfruta mucho verlos jugar. Las mujeres ya ganaron su lugar en la sociedad, y cada vez hay más chicas que se anotan para aprender a jugarlo.

Alejandro Corral, 2°B, T.M