En peligro de extinción

Las tribunas en las canchas de Salta cada vez están más vacías, los hinchas están desapareciendo, están disgustados, están enojados

Los seguidores de los clubes más importantes de Salta están dispuestos a no seguir más a sus equipos en estos torneos tediosos, las tribunas del Martearena, del Gigante del Norte y del Dr. Luis Güemes están cada vez más desiertas, ya ni las clásicas cargadas de hinchada a hinchada tienen sentido. Los simpatizantes tienen varios reproches: las mismas caras, los mismos rivales, los mismos técnicos, los mismos dirigentes, el precio de las entradas, los malos resultados, etc. Si bien, hay ciertos ítems que no tienen sentido, en ciertos casos tienen razón: Los precios y los resultados.

En primer lugar, el aumento de las entradas, en el Federal A fue de un 80 por ciento ésta temporada, ahora tiene un mínimo de $180 y un máximo que puede llegar a los $350. En tanto que en el Federal B, el mínimo pasó a costar $80 y un máximo de $150; este sin dudas es uno de los grandes factores de porqué el público no asiste a los estadios en Salta, ésta temporada los 3 más grandes equipos no superan el promedio de 2.500 espectadores por partido, algo catastrófico para los clubes.

Y en segundo lugar se encuentran las campañas de los equipos: Si bien Juventud Antoniana y Gimnasia y Tiro militan en el Federal A, para los hinchas no es suficiente lo que están haciendo, actualmente ambos clubes están a mitad de tabla en su grupo, pero ellos creen que siempre se puede estar mejor y que los jugadores pueden entregar más en su juego. Distinto es lo que vive Central Norte, puntero absoluto en la zona 13 del Federal B, sin embargo los hinchas azabaches están disgustados, promedian 1.500 espectadores por partido en su estadio Dr. Luis Güemes, a veces en el Martearena.

No cabe duda que hay que hacer algo para mejorar la asistencia del público a los estadios y esto es un trabajo que se debe hacer en conjunto: La baja de los precios en las entradas por parte del Consejo Federal y la pasión de los hinchas por ver a sus equipos, ya que los clubes viven de su gente.

 

Facundo Sotelo