Wozniak, el pilar argentino que se afianza en el rugby español

No todo jugador de Rugby extranjero es captado por las cámaras, hay muchos que se mantienen en el anonimato púbico aun estando en el viejo continente. Leandro Wozniak, de El Salvador de Valladolid, es uno de estos casos.

Leandro Wozniak lleva la pelota en la victoria 94-7 contra el Getxo, su antiguo club. // Fuente: JFS

El sueño de todo aquel que practica con dedicación y esmero un deporte en particular, es llegar a ser profesional y poder vivir de ello. Algunos van mas allá y sueñan con jugar en lugares donde su disciplina destaca a nivel mundial, como el handball en Francia o el básquetbol en Estados Unidos. Aún así, esto no es sinónimo de reconocimiento mundial o incluso nacional.

Un ejemplo de los muchos que hay en el mundo del rugby, respecto a personas con esta característica, es Leandro Wozniak. El nacido y criado en Mar del Plata se encuentra jugando en el actual campeón del torneo español, El Salvador de Valladolid, y accedió a una entrevista con Pirámide Invertida para hablar de su llegada y su actualidad en el viejo continente.

¿Cómo fue tu primer acercamiento con este deporte?

– Gracias a un amigo de la escuela. Yo había probado muchos deportes, pero ninguno me convencía. Un día este compañero me invitó a que participara de un entrenamiento de rugby, al cual fui un sábado. Desde entonces, nunca me separé de este juego.

¿Y cómo pudiste llegar a Europa?

– Fue gracias a un chico que estaba en otro club de Mar del Plata y había estado jugando en España. El presidente de su club, el Getxo, le comentó que necesitaba un pilar, que es mi posición, y este muchacho me recomendó. Quiero destacar que él nunca jugó conmigo, era de otro equipo, fue un gesto que valoré.

En cuanto a su paso por el club vasco, comentó: »Fue increíble, los mejores dos años de mi vida. Era mi primera experiencia en el exterior, donde me fui a probar suerte y me encontré con grandes compañeros y el cariño de los chicos a quienes entrenaba, la cantera, y sus familias. Esto me hizo que no me sienta tan lejos de casa».

Sobre su transferencia a El Salvador de Valladolid, que es potencia nacional, cuenta que quedaron impresionados cuando los enfrentó por la liga. Tras el encuentro, el técnico rival se le acercó y mostró inmediato interés en adquirir su pase. Su respuesta fue que buscaba retribuir al Getxo por todo lo que le dio y no quería cambiar de aires, pero que podía ser hablado. Fue así como al final de la temporada, tras varias negociaciones, se hizo efectivo su fichaje.

¿Pudiste competir en torneos internacionales?

– Si, el año pasado jugamos la Copa Ibérica con un equipo portugués y además la Copa Europa, con rivales italianos, belgas y rusos. Fue muy duro y a la vez extraño para mi jugar contra clubes de otros países. Por suerte pudimos llevarnos una victoria cuando la entidad de Bélgica vino aquí y nos hicimos fuertes de local.

¿Qué valores adquiriste viviendo en Europa?

– Me independicé bastante, viajé mucho y me llené de culturas que no conocía. Encontré grandes amigos, una novia y conocí gente asombrosa. Cambié radicalmente con esta experiencia.

En cuanto a como se vive este deporte en el país donde reside, explicó: »Es increíble, aquí en Valladolid tiene mucha repercusión mediática y gran nivel de convocatoria. En la final de la Copa del Rey hubo 27.000 espectadores». Ademas, destacó: »Quedé impactado por la cantidad de argentinos que hay, todos los clubes de España tienen al menos uno en sus filas. En mi paso por el Getxo conviví con cuatro, y ahora con dos, de los cuales vivo aprendiendo día a día».

Finalmente, al momento en que se le preguntó sobre Los Pumas, Wozniak dio su punto de vista: »Los veo bien. Están pasando por un proceso de recambio muy importante, pero ya van a llegar los resultados. Están probando jugadores nuevos y jóvenes, así como otros planes de juego. No son los mismos que hace 10 años, desde el 2007 en adelante han evolucionado a pasos agigantados».

Julián Malek, 2° B, turno mañana.