¿Cómo evoluciona el Combate Sambo en la Argentina?

Juan Gabriel Mur, campeón argentino en la disciplina, cuenta las dificultades de este deporte en el país.

Sambo traducido del ruso significa «defensa personal sin armas». Es una disciplina muy popular en el país, ya que luego de la Guerra Civil, en 1923, muchos niños quedaron huérfanos y necesitaban una ocupación. Precisamente por eso el Sambo se convirtió en el deporte en masas en la URSS.  Para entrar más en tema, Juan Gabriel Mur, de 20 años, quien es campeón nacional de Combat Sambo, en la categoría de 57 kilos, habló con Pirámide Invertida y repasó su comienzo en éste ambiente, cómo es su entrenamiento y cómo palpita el Mundial de Sambo que se viene en el mes de noviembre, que tendrá lugar en Rusia.

¿Tuviste problemas con el peso para competir en la categoría?

Siempre los dí bien por suerte. Cuesta mucho. El peso es el problema principal para los combates. Nosotros lo que hacemos es el “corte de peso”, que es una dieta rigurosa, que puede incluir deshidratación, dónde se bajan demasiados kilos. Cúando fui a Bulgaria el año pasado, bajé siete kilos en una semana y media.

El Combate Sambo no es deporte olímpico. ¿Te gustaría que algún día cambie está situación?

Se está tratando mucho para que entre las disciplinas en los Juegos Olímpicos. El día que suceda, no será Combat Sambo, sino Sport Sambo,  porque el espectador de un juego olímpico o el espíritu olimpista, no espera que se vea sangre. Espero que se dé en otro momento, pero lo veo muy complicado.

¿Qué lugar tiene esté deporte en tu vida?

Tiene un gran lugar, porque le dedico empeño y esfuerzo todos los días, y espero que así sea por mucho tiempo más.

¿Recomendarías que se implemente el Combat Sambo en más lugares de entrenamiento?

Lo recomendaría. Obvio que no es para cualquiera. Siempre está el ojo crítico que no lo considera una disciplina, pero hay que respetar la palabra de los demás. De mi parte lo recomiendo al 100%.

¿Cómo está organizado el club en el que entrenás?

Acá en Argentina los lugares de entrenamiento son irregulares. Estamos un tiempo en un gimnasio, luego en otro. Estuvimos en el 2014 cerca de la cancha de Atlanta, después nos mudamos a Palermo y posteriormente en Microcentro, en Callao y Córdoba. Ahora debemos buscar otro lugar.

¿Qué metas soñás alcanzar el algún momento?

Como no es Olímpico, la máxima aspiración es el Mundial. Conseguir un puesto en podio y como mayor logro ser campeón del mundo. Es a lo que más apunta el que está enfocado en el Sambo.

Por Santiago Córdoba