Oyhanart, un emblema del hockey de San Lorenzo

Llegar pensando en chico, crecer soñando en grande. Dicen que los deportistas que aman lo que practican y que además tienen un sentido de pertenencia hacia un club, tienen un plus sobre los demás. El caso de Victoria Oyhanart no hace más que aseverar dicha regla. Era tan solo una niña de once años cuando desembarcó en las juveniles del hockey sobre césped de San Lorenzo de Almagro, y hoy en día es una de las máximas promesas del club y sueña con llevarlo a lo más alto.

– Elegiste estar en San Lorenzo desde el 2009, ¿en qué cambió el hockey del club desde tu llegada?

-Creció muchísimo. En ese año solo existía una sola tira, la A, que tuvo años muy buenos. Desde el 2007 hasta el 2010 se ascendió de la categoría F a la C, una locura. Fue ahí cuando se decidió crear una tira más e inaugurar una cancha con la presidencia de Savino, hasta el momento no teníamos ninguna. Ahora el club ya posee cuatro tiras además de la escuelita, y se está construyendo una cancha más. La verdad es que creció de una manera impresionante a tal punto que tenemos un equipo en la categoría B y muchas más chicas en el club, algo difícil ya que no es un deporte de tanta convocatoria como el fútbol.

Mientras toma asiento en el banco de suplentes de la cancha de hockey de San Lorenzo, se la nota pensativa y reflexiona sobre cómo se desarrollan las juveniles de los demás equipos: “Me gustaría que los demás clubes hagan énfasis en las más chicas, ya que son ellas las que en el futuro vestirán la camiseta de ese equipo; hoy en día se le presta atención a los planteles de las categorías mayores nada más. Algo que remarco siempre es que una jugadora nacida en un club, siempre pondrá un poco más de sí cuando se trata de defender a la institución que la formó”. Además se siente orgullosa al decir que su club “mejora día a día para desarrollar a sus juveniles”, mientras señala a los entrenadores de las categorías más pequeñas.

– Sos una de las mayores promesas del club y pese a tu edad ya formás parte importante del plantel de Primera, ¿Se te pasa por la cabeza irte a un club de la A?

-Irme del club nunca se me pasaría por la cabeza. Esta es la camiseta que yo siento y quiero, no podría vestir otros colores. Aparte acá me enseñaron todo, mi sueño es ascender al club a la máxima categoría para devolverle todo lo que me dio. Sería algo espectacular quedar en la historia de la institución. Además. como pasó en el básquetbol, creo que también puede pasar en el hockey, no estamos muy lejos de eso.

– ¿Cuáles son los esfuerzos que te implican mejorar tanto como lo hiciste?

-Yo creo que los cuidados que se tienen en este deporte son más o menos los mismos que en los demás. A mi edad más que nada, lo que cuesta es acostarse a horario cuando tus amigas tal vez salen a divertirse. Pero también ese esfuerzo tiene recompensa, este año mis compañeras me han elegido capitana y supongo que es por ser lo más profesional posible. Además es el compromiso que tengo con el club, trato de devolverle lo que me dio y me sigue dando a mí. También a veces trato de colaborar en otras áreas, es parte del cariño que uno siente por la institución.

Pablo Pastor, Segundo B, turno mañana.