El handball progresa, pero todavía le falta

¿Por qué el handball argentino, tanto masculino como femenino, en los Mundiales y en los Juegos Olímpicos, no logran mostrar el mismo nivel que vemos en Sudamérica? ¿Qué hace falta para que pueda competir para meterse en el grupo de los mejores seleccionados del mundo? La selección masculina ocupa actualmente el puesto 24º del ranking mundial. Las mujeres, el 29º.

Si algo caracteriza a la selección masculina y femenina de handball, es que siempre logran medallas y títulos a nivel continental. Su gran deuda, en este momento, es lograr un gran rendimiento, tanto en Mundiales, como en Juegos Olímpicos. Si se analiza al equipo masculino, se nota que ha crecido mucho su nivel en los últimos diez años. Una de las mayores pruebas que se puede apreciar, fue la medalla dorada conseguida ante Brasil, en los Juegos Panamericanos de Guadalajara en 2011, consiguiendo, así, su primer título en este torneo. Además, ese triunfo le permitió clasificarse por primera vez a los Juegos Olímpicos, que se disputaron en Londres en el año 2012. Cuatro años más tarde, consiguieron la clasificación nuevamente, pero esta vez para los Juegos de Río de Janeiro.

A pesar de estos logros, luego los resultados no fueron los esperados. Es cierto que el equipo ganó mucha experiencia y consiguió jugar con las grandes potencias del handball mundial, pero siempre quedó la sensación de que el equipo podía dar más de lo esperado o aceptar que los rivales estaban en otro nivel y superaban con claridad al seleccionado argentino. Por eso, afloran las preguntas. ¿Qué hace falta para lograr ese salto de calidad y decir que la Selección Argentina se metió entre los mejores del mundo? Andrés Kogovsek, uno  de los emblemas del equipo en los últimos años y que ya se retiró, lo explicó así: “La selección esta, aún, en un proceso de renovación. Es admirable ver como se consiguió la clasificación a los últimos dos Juegos y ganarle a Brasil en los Panamericanos de 2011, pero desafortunadamente los equipos europeos están, en este momento, un paso más arriba que nosotros. Lo mejor que puede hacer la selección, es seguir jugando con esas potencias. Que los jugadores más grandes le transmitan a los más jóvenes su experiencia y, obviamente, que esos jóvenes se quiten el miedo, los nervios y que se vayan soltando de a poco a la hora de jugar para Argentina”.

En cuanto al seleccionado femenino, Kogovsek analizó: “A las chicas no hay que presionarlas. Ellas, consiguieron clasificar para un Juego Olímpico por primera vez y eso es algo histórico. Los resultados con los mejores equipos, ya sea en Mundiales como en los últimos Juegos, no fueron los esperados. Pero no hay que desesperarse, esto es nuevo para las chicas y lo mejor que pueden hacer es seguir adquiriendo roce y jugar más partidos con los grandes equipos. En cuanto a los resultados, con el tiempo irán mejorando. Si vos te fijás, el seleccionado masculino no pierde por tantos puntos como antes, les hace partido a todos y se ha ganado el respeto de sus rivales. Las mujeres, estoy seguro que lo lograrán con el tiempo, pero para eso hay que apoyarlas y, como dije antes, que sigan jugando partidos con las potencias del handball mundial”.

En conclusión, ambos seleccionados están en una etapa “nueva”. La cuestión, es que ambos equipos puedan, con el tiempo, afianzarse como grupo y adquirir mas experiencia a medida que se vayan disputando los torneos. El sueño de todos, y de los propios jugadores, será seguramente lograr lo mismo que se alcanzó alguna vez, por ejemplo, en deportes como el básquetol, el rugby o el hockey sobre césped. ¿Será ahora el momento del handball?.

 

Alejandro Ibarra 2ºB – Turno Mañana