Beach handball: un deporte en ascenso y sin horizontes

Argentina se está transformando, a base de esfuerzo y trabajo duro, en una potencia mundial en la disciplina. Las selecciones femeninas, mayor y juvenil, portan el estandarte de este deporte obteniendo medallas y reconocimiento mundial.

El beach handball es un deporte joven que nació en la década del 90’ en Italia, pero como muchos deportes no llegó a la Argentina hasta varios años después. Tal es así que, recién en el año 2008, tuvo formalmente su selección nacional. Desde ese año hasta la actualidad, el deporte en el país va en franco ascenso y parece no tener techo.

En un comienzo se nutría de jugadores de la modalidad indoor (bajo techo). Actualmente posee un programa de captación de talentos llamado ProHand y todos los jugadores de las selecciones juveniles, femeninas y masculinas, son producto del mismo.

Para saber aún más sobre este deporte, para algunos desconocido, Leticia Brunati, directora técnica de la selección femenina juvenil y asistente en la selección mayor femenina, habló con Pirámide Invertida:

-¿Cuál cree que fue el puntapié inicial para los logros obtenidos últimamente? (medalla de bronce en el Mundial Juvenil de beach handball, masculino y femenino, y medalla de plata en los World Games para la selección femenina mayor).

-La tenacidad, el compromiso y la lucha de los jugadores y el cuerpo técnico. Luego llegó la cancha en el CeNaRD, que nos hizo dar un salto de calidad. Así como la participación en torneos internacionales antes del mundial adulto, como de los World Games en el caso de las mayores. En el caso de los juveniles pudimos competir en diferentes torneos antes del panamericano, lo cual nos dio mucho roce internacional.

Luego de estos grandes logros, Leticia admite la importancia de los mismos: Dentro de lo que es el handball nos haremos más fuertes, pero siempre corremos con la desventaja de no ser incuidos como olímpicos en la competición adulta. La difusión fuera de nuestro ámbito es escasa”.

Este deporte cada vez más popular y en crecimiento forma parte de la carpeta para ser olímpico para los Juegos Olímpicos de 2024. El primer paso está dado. El beach handball forma parte de los Juegos Olímpicos de la Juventud 2018, donde serán locales ya que Argentina es el anfitrión. “Este torneo en 2018 será una prueba de fuego. Si el deporte es aceptado podríamos entrar en Juegos Olímpicos de 2024. Ser deporte olímpico significa tener becas, apoyo económico, cobertura médica. Hoy no tenemos nada de eso”, comenta esperanzada Brunati.

Pese a estos logros, las expectativas son todavía mayores. La selección de mayores femenina, buscará asegurarse su plaza para el Mundial de Sochi, Rusia 2018, a través del Panamericano que se realizará el año que viene. En el último campeonato, logró la medalla de plata luego de caer 2 a o frente a Uruguay en la final. Para el próximo, buscará igualar o mejorar la última actuación.

Las selecciones juveniles, masculinas y femeninas, con los Juegos Olímpicos de la Juventud 2018 a la vuelta de la esquina, ponen su objetivo base en el podio olímpico. Brunati, en nombre de todos los responsables de este deporte que trabajan incansablemente para seguir creciendo, agrega: “Trabajaremos muy fuerte para que así sea”.