“Deck tiene un futuro interminable y su techo se lo va a poner él solo”

Matías Traversa tiene 41 años y desde hace tres es el jefe de prensa de la Liga Nacional de básquetbol.  Y conversó con Pirámide Invertida acerca de sus funciones y de la actualidad de ese deporte en nuestro país.

“La única vez que se transmitió una final de una competencia por Twitter fue la de “Masterchef” en México y para nosotros poder transmitir todos los partidos de las finales del año pasado donde se consagró San Lorenzo fue un logro tremendo”, remarcó Traversa quien remarca el logro que esto significó para su grupo trabajo. “Promediados en los 6 partidos, 600 mil personas mirando cada partido, es un verdadero objetivo cumplido para nuestro proyecto”, subrayó Traversa, quien además es docente y relator.

-Asumiste como jefe de prensa hace ya 3 años y tus roles eran claros: la producción de la web oficial y el contacto directo con los periodistas de básquet. ¿Seguís teniendo las mismas funciones?

-El vínculo básicamente es el mismo con los clubes y los contenidos a desarrollar porque la estructura de la jefatura de prensa de la Liga Nacional de básquetbol depende mucho de los contenidos que los propios clubes desean producir; porque cada club tiene su propia jefatura y su departamento de marketing. Imaginate que son 20 clubes de Liga y los 28 de la Liga Argentina (segunda categoría profesional de clubes de básquetbol). Son en total 48 jefaturas de prensa y lo que hacemos es darle soporte, valor y producir a través de los canales de comunicación de la Liga. Sigue habiendo un trabajo directo con los periodistas especializados de cada ciudad (con cada club) que esté en la Liga Nacional en donde estos periodistas consultan horarios, arbitrajes y partes médicos que informan los distintos clubes.

-¿Sos docente actualmente?

-Sí.

-Es una linda responsabilidad. ¿Estás dando materias periodísticas o con respecto al básquetbol?

-Ahora solo estoy dando básquetbol, pero siempre intento generar el vínculo con lo periodístico. Es bueno que los chicos que se preparen en esta carrera y tengan herramientas para hacer coberturas y saber tendencias del deporte, poder verlo en directo, es diferente. Obvio también nos focalizamos en el tema de las reglas, la táctica, la historia de los ganadores argentinos pero la idea es darle una importancia al ámbito periodístico.

-El básquetbol argentino se encuentra en transición pero con grandes jugadores. ¿Que opinás de esta nueva generación?

-Es un grupo de chicos con mucho talento individual, muy joven. Por ejemplo, el plantel que compitió en la AmeriCup, sacando a Luis Scola, el promedio de edad es menor a los 24 años. Fue la selección más joven del torneo, pero se llegó a la final y se perdió contra un experimentado conjunto estadounidense, que si bien no tenía estrellas de la NBA, tenía jugadores de muy buen currículum.

-¿Qué fue lo que más te gustó del equipo argentino?

-Tuvo una idea de juego, la supo comunicar y la supo poner en práctica. Fundamentalmente lo que estos chicos han adquirido y lo que pudieron desarrollar es la capacidad de trabajo que ha dejado la Generación Dorada, la gran virtud que ha tenido esta generación es la del trabajo, la concentración, la nutrición, la disciplina durante 35 días para un torneo. Sin protestar, ni nada; esto lo hacían Scola y compañía, estos chicos siguen la misma línea. Además, los responsables de comunicar que es lo que pueden hacer o cuáles son los objetivos de esta selección y para qué están, somos nosotros. Si nosotros creemos encontrar en Nico Brussino a Manu Ginóbili vamos a incurrir en un error; si queremos encontrar en Garino al “Chapu» Nocioni vamos a tener otro error, cada uno debe transitar su camino.

-Gabriel Deck y Lucio Redivo. ¿Qué opinión te merecen estos dos grandes jugadores?

-Deck tiene un futuro interminable en el básquet mundial. El lugar, el techo se lo va a poner él en el momento que él quiera. Gabriel puede jugar en cualquier competencia del mundo, llámese NBA, llámese liga de España, liga italiana pónganle el nombre que quieran. Por su capacidad atlética, por su desarrollo, por su mentalidad y por su talento puede jugar en cualquier lugar. Es hoy, por lejos, el mejor jugador del básquetbol argentino, en la Liga Nacional.
Redivo, por su parte, es un chico que a partir de una enorme capacidad de trabajo, a desarrollar su talento de goleador, nunca bajó los brazos a pensar de su corta estatura. Se decía de Lucio que no iba a poder defender a un escolta de 1,95 mts y el chico fue subcampeón de América, subcampeón de la Liga Sudamericana, subcampeón de la Liga Nacional de básquet y fue uno de los goleadores de la temporada en su equipo. Fue el sostén en estas últimas tres temporadas en Bahía Basket. Ojalá, por todo lo que trabajó y por todo lo que va a seguir trabajando, le vaya bien en la Liga de España.

Autor: Rodrigo Sarabia. Segundo B, turno mañana.