Entre la fe, la paz y la guerra

Una sucesión de atentados en Europa y una serie de amenazas que aparecieron en menos de quince días por parte del grupo terrorista del Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés), tienen en vilo al Vaticano y al mundo entero.

El pasado 24 de agosto se difundió un video donde se ve a terroristas quemar una iglesia en Filipinas y amenazar con llegar a la capital italiana y al Papa Francisco. Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, confirmó que no incrementarán la seguridad. “En Vaticano no hay medidas adicionales; por lo que yo sé, se continúa con el mismo nivel de atención y de seguridad que hace tiempo” aseguró. Con respecto a las dudas sobre la suspensión de las actividades programadas por el Papa, la vicedirectora de prensa del Vaticano, Paloma García Ovejero, aseguró que el pontífice no cambiará su agenda. Francisco prefirió no responder directamente a la amenaza impuesta por ISIS, sino que, en su homilía de esta semana recalcó: “la esperanza cristiana nos lleva a creer con firmeza que la muerte y el odio no tienen la última palabra sobre la vida humana. Que el mal al final será eliminado como la cizaña de campo”.

En los últimos años, ISIS se ha convertido en un problema mundial. Según fuentes de Naciones Unidas (ONU), 30.000 yihadistas extranjeros se han unido al terrorismo islámico, gran parte proveniente de Europa y distintos lugares de Asia, y también, un mínimo porcentaje, de América Latina.

Desde hace unos años, Europa es golpeada por distintos atentados que el grupo islámico se ha adjudicado. Entre los más aterradores y sangrientos, se encuentra la masacre de París, que, hacia fines de 2015, dejó 130 personas asesinadas en seis ataques en diferentes puntos de la capital francesa;  además, cerca de 350 resultaron heridas, un centenar de ellas de gravedad. La mayor parte de las muertes se produjeron tras una toma de rehenes en la sala de conciertos Bataclan.

En 2016, ocurrió un doble atentado en Bruselas, en el aeropuerto y la red de metro de la capital belga, en el que murieron 35 personas, incluyendo tres de los terroristas.

En mayo de este año, una detonación durante el concierto de la cantante estadounidense Ariana Grande en el estadio Manchester Arena, ocasionó la muerte de 22 personas y 64 heridos, entre ellos muchos niños. Y el pasado 17 de agosto, una camioneta atropelló y mató a 13 personas en las Ramblas de Barcelona. Por tal motivo, las autoridades de distintos países han decidido incrementar la seguridad en ciudades importantes.

Con anterioridad a la reciente amenaza al Papa, ISIS también difundió dos videos con intimidaciones. En el primero se puede ver a un niño de 10 años que amenaza a Estados Unidos y a su presidente, Donald Trump. Parado sobre una piedra y mirando a cámara señala: “la batalla no terminará en Raqqa o en Mosul, terminará en tu tierra”. En el segundo, titulado “La conquista de Barcelona”, se ve cómo dos hombres, uno de ellos cordobés de 22 años, amenazan a España con que, si no se retiran de la alianza que comparte junto a Estados Unidos, que lucha contra el yihadismo, nunca tendrá paz y seguirán los atentados.

Tanta brutalidad en sus actos, su rápido crecimiento y control del territorio mundial, hacen que todo el mundo esté en estado de alerta permanente, inclusive la Santa Sede y el mismísimo Papa Francisco.

 

CARLOS PIÑEL