¿Y si vamos al teatro a «no ver» una obra?

Bajo el eslogan "Lo que ves cuando no ves", el Centro Argentino de Teatro Ciego propone una experiencia diferente y revaloriza los sentidos de cada una de las personas que lo visitan

Ubicado en el pasaje Zelaya al 3006, el Centro Argentino de Teatro Ciego brinda espectáculo y concientización. (Foto: www.teatrociego.org)

Muchas veces durante el fin de semana, la gente se ve atrapada en la problemática de no saber qué hacer. Las primeras opciones que surgen son los clásicos de toda la vida: arrellanarse en el sillón a ver una película, o ir a disfrutar al cine de sus efectos especiales y del 3D, aunque también están los más tradicionalistas que prefieren el toque personal que tiene ir a ver una obra al teatro. De un modo u otro, el denominador común en todos estos casos es la expresión “ir a ver”.

Probablemente la mayor parte de las personas respondería que no a la pregunta del título. Probablemente los que no conocen la Compañía Argentina de Teatro, que desde hace más de nueve años viene rompiendo con el paradigma de la visión como sentido fundamental a la hora de disfrutar de un espectáculo teatral, mediante espectáculos que implementan sonidos, aromas y sensaciones, y logrando así un espacio inclusivo donde los sentidos son los protagonistas.

La idea de Teatro Ciego surge en 1991, en Córdoba, y está inspirada en las técnicas de meditación zen tibetana. Es el único teatro en el mundo donde todos los espectáculos son desarrollados en total oscuridad. Además, brinda trabajo a 70 personas, de ellas el 40% con ceguera o baja visión.

Darío Tripiccio, uno de los actores del Centro, manifiesta que “la oscuridad permite una nueva percepción de la realidad haciendo innecesario el uso del sentido de la vista. Esto posibilita la participación plena de personas con discapacidad visual en cualquiera de las actividades desarrolladas, ya sea como actores o disfrutando del espectáculo”. Por su parte Alberto Gatti, integrante ciego de la compañía, relata que, después de una larga carrera como actor y productor, quedó ciego a los 59 años, pero asegura que el Teatro Ciego le permitió “seguir viviendo una pasión a pesar de no poder ver” y afirma que “no tiene nada que ver con cualquier otra experiencia teatral que se haya tenido antes”.

El teatro, ubicado en el pasaje Zelaya al 3006, en el barrio porteño de Balvanera, cuenta actualmente con 10 propuestas en cartel, incluyendo un espectáculo gourmet, un show de magia, un infantil y tres musicales. Próximamente estarán abriendo una nueva sucursal en Palermo, para seguir permitiendo a la gente “ver” en la oscuridad.

 

Autor: Augusto Niez-Gay.