Roland Garros: una peligrosa proyección para los argentinos

Ninguno de los nueve tenistas argentinos pasó a la segunda semana del Grand Slam, pero los resultados arrojaron lecturas diferentes

Horacio Zeballos fue nuestro representante que más lejos llegó, hasta los octavos de final del tradicional torneo parisino, Roland Garros. No pudo hacer mucho frente al tenis del austríaco Dominic Thiem, actual número 6 del ranking, pero antes mostró un buen juego y realizó grandes encuentros, que le permitieron acceder a dicha instancia sin ceder sets frente al local Mannarino, Ivo Karlovic y al belga Goffin.

La actuación de Diego Schwartzman frente al serbio Novak Djokovic, llevándolo a cinco sets, es sin dudas la que más se recordará en nuestro país. Estuvo cerca de dar el batacazo (estuvo 2-1 arriba en sets). El Peque se fue de la cancha ovacionado por el público francés, después de haber perdido en la tercera etapa frente al serbio, que también se puso de pie para despedirlo.

El resultado más positivo fue la victoria de Renzo Olivo sobre el francés Jo Wilfried Tsonga (11° del mundo), a quien superó en el debut por 7-5, 6-4, 6-7 y 6-4. Luego no pudo sostener su nivel y perdió en sets corridos y sin atenuantes frente al británico Kyle Edmund.

La esperanza argentina, si lo dejan las lesiones, es Juan Martin Del Potro. Pero esta vez el tandilense tuvo que conformarse con llegar a la tercera etapa. Venció a su compañero de Copa Davis y amigo, Guido Pella y a Nicolás Almagro, respectivamente, pero luego se encontró con Andy Murray, y el británico, número 1 del mundo, lo venció en sets corridos.

Nicolás Kicker, en su primera actuación en el abierto francés, avanzó hasta la segunda rueda, luego de vencer en su debut al bosnio Dzumhur en cuatro sets, para luego caer frente al uruguayo Pablo Cuevas. Muy buena experiencia para el oriundo de Merlo, provincia de Buenos Aires.

Otro que llegó hasta la segunda etapa fue el santiagueño Marco Trungelliti. Proveniente de la qualy, remontó un difícil encuentro frente al local Halys, en una batalla de cinco sets luego de haber perdido los dos primeros. Posteriormente, cayó frente al español García-López en tres sets, en un match muy disputado.

Los que sin dudas no obtuvieron los resultados esperados y se despidieron rápidamente, fueron Delbonis y Berlocq. El primero perdió en tres sets frente al ruso Kravchuk, jugador fuera de los 100 primeros del ranking. Charly también sufrió ante el ucraniano Dolgopolov, campeón del último ATP de Buenos Aires.

Pero algunas aisladas actuaciones no deben impedir ver el bosque. En el balance global, ningún argentino logró superar la primera semana en París, en el Grand Slam que se supone es la Meca de los tenistas argentinos. Sólo el experimentado Horacio Zeballos (32 años), con un tenis revitalizado, logró acceder a los octavos de final. Más allá de eso, son saludables las actuaciones de Schwartzman y Olivo. No son juveniles y están bastante cerca de su máximo rendimiento en sus carreras, pero la ambición demostrada terminó siendo premiada con aplausos de las tribunas.

Casi una década demora formar a un jugador, y se consolida como promesa si no se equivoca en ese proceso. Y por lo visto en los cuadros juniors de los Grand Slams, no hay muchas esperanzas argentinas para el futuro inmediato. El riesgo es que ocurra lo mismo que en el tenis femenino, en el que no sólo no hay presencias en esta clase de torneos, sino que ni tampoco figuran entre las 100 mejores del ranking.

HERNÁN GARCIA