La feria Masticar volvió a ser un éxito

Masticar convocó a más de 150.000 personas este fin de semana en el Espacio Dorrego ubicado en el barrio porteño de Colegiales

Stand de la feria, con su productos a la venta
Público ingresando a Masticar por la calle Matienzo

Entre el jueves 11 y el domingo 14 de mayo se realizó la sexta edición de Masticar, una feria que ofrece a su público la mejor comida del país, cerveza, vino y talleres de oficio. Masticar convocó a más de 150.000 personas este fin de semana en el espacio Dorrego ubicado en el barrio porteño de Colegiales.

Este año volvió a batir record de asistencia gracias a la gran organización y a  los 6000 metros cuadrados que cedió la Universidad Católica Argentina para ampliar aún más el espacio que se encuentra en la intersección de las calles Matienzo y Zapiola. Largas colas recorrían los alrededores de la feria para comprar las entradas y así poder ingresar; algunos, más vivos, compraron sus tickets por internet y su ingreso fue más rápido.                                                               Publico ingresando a Masticar por la calle Matienzo.

Una vez dentro de la feria, se encontraban los food trucks, los famosos puestos de comida donde más de 80 chefs y restaurantes de todo el país ofrecían sus productos a un precio de entre $50 y $100.Había para todos los gustos: platos gourmets, las parrillas más concurridas de la capital, panaderías, pescados y mariscos, pizzas,  comida vegetariana y vegana, postres, y todo tipo de comida atípica para los porteños. Claro que no faltaron los mejores y más conocidos cocineros como Maru Botana, Donato o Narda Lepes.

A la hora de beber, el público se encontraba ante varias posibilidades. La más concurrida fue el patio cervecero, donde varias marcas invitadas al evento ofrecían sus productos. La gran novedad fue la nueva cerveza de Patagonia, que tuvo su lanzamiento en la feria, la Dark Barley Wine que se podía encontrar en el bar container junto a las distintas variedades de gustos de la marca. Luego se encontraban los bares de vinos con sommeliers ofreciendo degustaciones. Y por último, estaba la coctelería con happy hours en las barras de tragos.

Pero no todo fue comida, también hubo, por un lado, talleres de oficio brindados por cocineros, productores, bartenders y otros, dedicados a  degustaciones, demostraciones y charlas  sobre los productos del mercado. Y Por el otro,  más de 30 horas de clase de cocina abiertas al público, dictada por los chefs ya mencionados antes y otros como Mariana Muller, Pablo Buzzo y Germán Martitegui.

Franco Arrigo

Ignacio Barba

Ludmila Nicala

Gonzalo Pacheco

Francisco Stella

Nicolás Torres