Phubbing: un problema cada vez más habitual en las parejas

Consiste en "ningunear" a quien nos acompaña, prestándole más atención al celular o a otro aparato electrónico; la evolución de los teléfonos móviles produjo un alejamiento notable en las comunicaciones frontales

El avance de la tecnología ha posibilitado a la humanidad progresar en todos los ámbitos, como los sistemas de comunicación. En este rubro, los smartphones son la gran estrella de los últimos tiempos. Sin embargo, su desarrollo, en cierta forma, es causante de un retroceso preocupante en las relaciones interpersonales.

Ocurre cuando, a la hora de compartir un momento con otra persona, la atención se desvía hacia un mensaje de Whatsapp o a revisar las fotos publicadas en las redes sociales, por ejemplo. Dicho «ninguneo» ocurre tanto en las relaciones de amistad como, incluso, de familia o pareja, sobre todo en esta última.

Este fenómeno se ha dado en llamar “phubbing”, término que proviene de la unión entre las palabras inglesas “phone” (teléfono) y “snubbing” (desaire) y es puntualizado como “el acto de desairar a alguien en un entorno social por mirar al teléfono en vez de prestar atención”.

Según un estudio del PewResearch Center realizado a distintas parejas y familias, un 25% aseguró que se envían mensajes a través de las redes estando en el hogar y otro 21% admitió que comunicarse por textos electrónicos les ha servido para afianzarse más con su pareja.

Sin embargo, no todos los resultados fueron negativos en las parejas, ya que un 9% de los encuestados mencionó que vía Whatsapp han podido resolver inconvenientes que no se animaban a plantear y dialogar personalmente con su cónyuge.

Para intentar resolver esta problemática de falta de comunicación interpersonal se creó una página en Facebook llamada “Stop Phubbing”, que ya cuenta con más de 30 mil seguidores. El sitio contiene información y comparaciones del alcance que puede llegar a tener esta “adicción” e incluso dispone de una “carta de intervención”, para enviársela como queja a tu pareja, amigo o familiar que abuse de esta práctica.

Juan Manuel Meza