Debate polémico: los presos y las salidas transitorias

El caso de la joven Micaela García reflotó y puso en tela de juicio un derecho del que goza la población carcelaria en determinadas circunstancias; la palabra de un especialista

La violación de la joven Micaela García, seguida de su asesinato, reabrió la polémica respecto de la libertad condicional y las salidas transitorias para los presos de condena firme por homicidio y violación. El detenido por el femicidio de Micaela, Sebastián Wagner, se declaró culpable y que además se encontraba preso por la violación a dos menores de edad, pero gozaba de las salidas transitorias.

La discusión se dio porque Wagner debió haber estado preso en todo momento y no con dichas salidas; entonces, ¿cómo es que desde el 5 de julio del año pasado disfrutó de la libertad condicional?

El magistrado que permitió al homicida de gozar de ese beneficio es Carlos Rossi, juez de Ejecución de Penas de Gualeguaychu. Pirámide Invertida accedió a un informe en el que el doctor Rossi explicó su accionar a la hora de lidiar con situaciones de ésta índole, donde se trata la libertad de alguien privado de su libertad: «Ninguna de las opiniones que intervienen en los informes sobre los reclusos es vinculante con mi decisión. Si me aparto, lo debo fundamentar. Incluso alguna de las partes puede recurrir mi decisión», declaró.

En el penal de Villa Devoto, en la Ciudad de Buenos Aires, y otras cárceles federales, varios internos iniciaron una huelga de hambre en contra de la reforma que el Gobierno planea realizar al artículo 6 de la ley 24.660, la cual les prohibirá el beneficio de las salidas para ver a sus familias; es que en esa modificación al artículo que intenta sancionar el poder Ejecutivo quieren concluir en que el detenido no pueda acceder a la libertad transitoria.

Respecto de esta reforma, Pirámide Invertida consiguió la palabra de Ariel Larroude, abogado especialista en Seguridad Pública:

-¿Cómo analiza las modificaciones en la ley de salidas transitorias?

-Hay una confusión general. Uno suele pensar que la cárcel está llena de delincuentes peligrosos, como violadores y homicidas. En realidad, la mayoría están recluidos por delitos contra la propiedad; representan casi el 85% de la población carcelaria. Ante casos resonantes como el de Micaela, terminan siendo contraproducentes con la mayor cantidad de delitos que se tiene que prevenir, como son los de calle o aquellos contra la propiedad. La violencia de género es un tema complejo que excede a nuestro campo y para prevenirla deben entrar en acción múltiples factores, así como también todos los actores de la sociedad.

-La reforma de la ley generó protestas por parte de los presidiarios en diversas cárceles; ¿qué reflexión le amerita esta situación?

-Es lógico. Si a una persona que está encerrada le das por muerta la posibilidad de reinsertarse, no tiene motivación para reacomodarse en el régimen estructural dentro de la prisión, por eso estas modificaciones van en contra del espíritu de la ley y de los pactos internacionales a los que Argentina suscribe.

Mientras se discute si se reforma la ley de salidas transitorias acaba de terminar unos de los meses más negros de los últimos años en Argentina: en abril se registraron 25 mujeres desaparecidas, de las cuales 19 fueron asesinadas, once de ellas tras ser violadas.

Osmar Vallejos, Facundo Sotelo y Diego Oliva