La tercera fue la vencida

El festejo de los pibes argentinos luego de derrotar a Brasil por 22 a 21 en tiempo extra en la final del Panamericano.

Luego de tres años sin lograr el tan preciado título Panamericano, el sábado 22 de abril el seleccionado argentino juvenil de handball, conducido por Osvaldo López, se coronó campeón de manera invicta en el Centro Nacional de Entrenamiento Olímpico, en Santiago de Chile, tras una fase de grupos sin complicaciones y una reñida final con su par de Brasil. En tiempo extra, Argentina se impuso por 22 a 21 y obtuvo el torneo.

En la fase de grupos el combinado albiceleste venció sin dificultad a Puerto Rico por 49 a 10, a Canadá 38 a 21, a Uruguay por 29-9 y por último superó a Venezuela por 31 a 17. Gracias a estas cuatro victorias además de obtener el primer puesto de la zona A pudo lograr uno de los primeros objetivos que era nada más ni nada menos que la clasificación al Mundial que se llevará a cabo este mismo año en Georgia.

Por el lado de la zona B el conjunto de Brasil desplegó un alto nivel de juego en Chile donde se colocó en la primera posición del grupo sin ningún tipo de problemas ganándole a México por 33 a 21, goleó a Costa Rica por 40 a 7, demolió a Estados Unidos por 60 a 7, luego se impuso a Paraguay 59-20 y por último le ganó al local por un ajustado 27 a 22 que lo dejó como puntero solitario.

Al conjunto argentino en la semifinal le tocó enfrentarse al duro conjunto local, Chile. Lo derrotó por 20 a 12 el viernes 21, luego de una gran actuación de su arquero Santiago Giovagnola, quien además fue reconocido como arquero del equipo ideal del torneo. Gracias a esto el equipo albiceleste llegaba de manera invicta a la final del Panamericano y le tocó enfrentar a Brasil que ya se había colocado en la instancia final luego de vencer a Venezuela por un amplio 42 a 16.

 Argentina y Brasil volvían a verse las caras una vez más. Pero el desenlace de la historia fue distinto ya que la medalla de oro quedó en manos de nuestro conjunto nacional, y no de los brasileños que habían obtenido el título en las dos últimas ediciones celebradas en Buenos Aires 2014 y en San Cristóbal, Venezuela, en 2015.

 ¿Cómo fue la final? En el tiempo regular el partido terminó empatado en 16 goles, con una gran actuación por parte de todo el conjunto argentino, pero siempre con la destacada tarea del arquero Giovagnola y también por parte de Pedro Martínez que terminó siendo el goleador albiceleste con 5 goles. El tiempo suplementario fue de ida y vuelta, pero sobre el final, a tan solo falta de 20 segundos el extremo derecho argentino Martin Arakaki logró convertir el gol que estableció el definitivo 22 a 21.

Arakaki le contó a Pirámide Invertida lo que se siente después de lograr este título: “Es algo único, no caés en todo lo que lograste. Es más, todavía no caí del todo. Pero te vas dando cuenta de la importancia que tiene, se te vienen a la cabeza todas las cosas que sacrificaste para lograr el objetivo y esa sensación de satisfacción es increíble”. También hay que mencionar que fue reconocido como el extremo derecho del equipo ideal del torneo luego de su gran actuación durante toda la competencia.

 El equipo argentino además estuvo compuesto por: Lucas Aizen, Santiago Blanco, Tomás Cañete, Jeremy Figueredo, Ezequiel Flores, Tomás Gallardo, Federico Giménez, Ignacio López, Pedro Martínez, Tomás Mendieta, Mateo Palacios, Tomás Peguri, Nicolás Samudio y Federico Saud Sulak. Y el cuerpo técnico por: Osvaldo López, Hernán Siso, Gabriel Cava y Carlos Portas.

Autores de la nota: Ignacio Jara

Martin Muller

Rodrigo Zalazar

Segundo año A, turno tarde.