¿Los videojuegos pueden volver más violentos a los niños/adolescentes?

La polémica existe desde hace tiempo: la adicción a los videojuegos como posible inspiradora de personalidades agresivas y conductas criminales

La frase que dice que “los niños nacen con una consola de videojuegos bajo el brazo” se vuelve cada vez más cierta con el correr de los años. Hoy en día la mayoría de los niños y adolescentes, e incluso adultos, pasan horas frente a un monitor ya sea por poseer una consola de videojuegos o una buena computadora y entretenerse con diversos juegos. Pero como siempre, la discusión comienza cuando la línea se hace cada día más delgada y se debate sobre si estos juegos pueden ser una buena o mala influencia para la personalidad y desarrollo de los niños y adolescentes.

En el exterior, especialmente en Estados Unidos o en países europeos, son muchos los casos en los que adolescentes cometen actos violentos derivados de cierta inestabilidad mental fomentada entre otros factores, por la continua exposición a juegos violentos (juegos de armas, de guerras y matanza).

En la actualidad, los juegos más vendidos tienen que ver con la violencia, por ejemplo: “Mortal Kombat”; “Grand Theft Auto V”; “Battlefield 1”; “Call of Duty”, todos basados en armamentos, pelea, y gore (sangre y violencia). Sin embargo, varios estudios muestran que la tasa de criminalidad de los adolescentes no se relaciona con la popularidad de estas sagas de videojuegos, sino que, por el contrario, muchos creen que pasar horas frente al televisor es una salida para los problemas que los acechan en su vida cotidiana, además saben diferenciar el mundo real del virtual. Quiere decir que un niño por más que juegue todo el día juegos de armas, no saldría a la calle a realizar lo mismo que consume a través del juego.

Si jugar al «FIFA» no convierte al jugador en un futbolista profesional, ¿por qué algún juego de guerra o violento convertirá al jugador en un asesino? Aunque no deja de ser cierto que pasarse todo el día jugando es perjudicial, existen beneficios para quienes practican estos juegos. Algunos estudios han demostrado que hacerlo ayuda al desarrollo del cerebro, tanto la parte creativa como la afinación de los reflejos o la coordinación de las manos y los dedos. Al mismo tiempo, aumenta la capacidad de atención y desarrolla algo llamado «vista de águila» que se refiere a ser más sensible al distinguir cambios sutiles de brillo/color en una imagen.

Por otra parte, la adicción a los videojuegos puede ocasionar el descuido de otras actividades o provocar falta de atención. Además puede causar aislamiento del individuo, pero en ningún momento provocan violencia. Es verdad que hay juegos violentos o demasiado gráficos, pero para eso existen las prohibiciones para menores de cierta edad, justamente para no exponerlos ante ya dicha violencia.