Belgrano, un campeón en apuros

Las epopeyas no son actos que se materializan todos los días. Mucho menos en deportes de alto rendimiento como el rugby y más para un equipo que, como fundador de la URBA ha visto pasar ante sus ojos la historia entera de este deporte en Argentina. Pero Belgrano Athletic Club lo había logrado el año pasado cuando se consagró campeón del torneo de Buenos Aires.

En una disciplina en la que las diferencias técnicas, tácticas y físicas definen partidos, “El Marrón” debe recuperar la memoria de aquel equipo que llegó a lo más alto del campeonato luego de 48 años de maleficio cuando venció en la final nada más ni nada menos que a Hindú, el gran protagonista del rugby nacional de los últimos años.

La merma en el rendimiento defensivo, que fue su principal atributo en la campaña anterior junto al scrum, lo coloca en una posición delicada de cara a la clasificación a los cuartos de final del torneo Nacional de Clubes. Aunque ellos insistan con que “Belgrano todavía no se baja” sino logran encontrar ese juego que los consagró, las chances de que siga en carrera son escasas.

Con Regatas Bella Vista clasificado como líder del grupo, el conjunto de la calle Virrey del Pino, definirá el pase a la siguiente instancia en la provincia de Tucumán frente a su inmediato perseguidor, Huirapuca.

En el caso de conseguir un empate o una victoria, “El Marrón” avanzará sin problemas ya que, Old Resian de Rosario, el cuarto integrante del grupo, no tiene posibilidades matemáticas de continuar en el certamen. Sin embargo, una derrota ante los tucumanos decretaría la inapelable eliminación.  

Hay un dato importante en el historial entre ambos que preocupa a los jugadores, cuerpo técnico y dirigentes de Belgrano: nunca pudo vencer a su par en el Jardín de la República. Se enfrentaron dos veces con victoria del local por 55 a 22 en el año 2002 y, en marzo del corriente, por 17 a 15 en un final para el recuerdo, los tocumanos llegaron al final del partido con un hombre menos y aún así los de Belgrano R no pudieron con ellos.

Pero atrás quedarán los números y la historia cuando salgan a la cancha éste sabado allá en el norte. El campeón deberá recordar todo eso que lo llevó al su consagración allá por el 2016 y dejarlo todo en el campo de juego para seguir soñando con repetir éste año aquello que le fue negado por tanto tiempo.