El Día Mundial de la Diabetes, una oportunidad para concientizar

Más de cuatrocientos millones de personas en el mundo, el 8,5 % de la población, padecen esta enfermedad; cómo es y cuál es su tratamiento

 

Este 14 de noviembre se celebró el Día Mundial de la Diabetes, cuyo objetivo es concientizar sobre esta enfermedad, en honor a Frederick Banting (nacido en esta fecha en 1891), quien fue, junto a Charles Best, el descubridor de la insulina en octubre de 1921.

La diabetes es una enfermedad que se caracteriza por presentar niveles alto de azúcar (o glucosa) en la sangre, y que puede dañar las arterias y algunos órganos. En el caso de que no se trate adecuadamente, pueden aparecer complicaciones a corto plazo como hipoglucemias, cetoasidosis diabética o coma diabético o a largo plazo, ya sea retinopatía diabética, nefropatía diabética, neuropatía diabética o enfermedad vascular periférica y en el sistema cardiovascular.

Existen dos tipos de diabetes, cuyo resultado es muy parecido, pero que se diferencian en ciertos aspectos. La primera de ellas, llamada diabetes tipo 1 (representa entre el 5% y el 10% de los casos), se presenta cuando el cuerpo no genera insulina, la hormona que regula el nivel de glucosa, o azúcar en la sangre. Aparece generalmente en los menores de 30 años, con un predominio en varones de manera brusca y en muy pocos casos por herencia familiar. En cambio, la diabetes tipo 2 (son entre el 90% y el 95% de los casos) ocurre por una producción insuficiente de insulina por parte del páncreas. Emerge después de los 30 años, abundando en mujeres, con un índice de masa corporal en aumento y casi siempre por herencia familiar.

La insulina es una hormona producida por el páncreas, que se encarga de regular la cantidad de glucosa de la sangre.

Los síntomas varían dependiendo si se trata de una hipoglucemia, que es cuando los niveles de azúcar en sangre están por debajo de lo normal, o de una hiperglucemia, en la que los valores de glucosa en sangre se encuentran elevados. La hipoglucemia se presenta en el momento que una persona tiene sudoración (sin calor), la aparición de hambre de manera brusca, debilidad, palidez, sensación de mareo, temblores y nerviosismo, palpitaciones, alteraciones del comportamiento e irritabilidad. Mientras que la hiperglucemia se caracteriza por ganas de orinar con frecuencia y hacer micciones muy largas (poliuria), mucha sed (polidipsia), hambre (polifagia), fatiga, aliento con olor a acetona (halitosis cetósica) y olor de acetona en la orina.

La diabetes se puede prevenir aumentando el consumo de frutas y hortalizas, evitando los alimentos con alto contenido en sodio, realizando 30 minutos diarios de actividad física, realizando seis comidas diarias, las cuatro principales y no fumando.

En el caso de ya tener esta enfermedad, su tratamiento consta de cinco elementos: plan de alimentación saludable: rico en frutas verduras y fibra y bajo en alimentos grasos, con elección de hidratos de carbono (azúcares de absorción lenta), ejercicio físico, automonitoreo glucémico en domicilio, tratamiento farmacológico: medicación vía oral o inyectable: insulina y, por último, educación diabetológica.

Un dato a tener en cuenta es que 422 millones de personas tienen diabetes en la actualidad, siendo este número equivalente al 8,5% de la población mundial, cuando en 1980 sólo el 4,7% la tenía, y se estima que 177 millones de habitantes desconocen que la poseen y en nuestro país, 1 de cada 10 adultos sufren de esta enfermedad. Y La Federación Internacional de la Diabetes cree que en América Central y del Sur las cifras aumentarán un 60 por ciento para 2035.

Por Franco Villagra