Pelota paleta: el deporte invisible que sigue latiendo

Pese a que tiene muchos logros internacionales, no tiene difusión. Juan Antonio Valle, el presidente de la Federación Metropolitana, pinta el cuadro de situación de un deporte histórico en el país

La actualidad del deporte de pelota en la Argentina es muy buena, a pesar de que sus noticias no tienen mucha presencia en los medios. Esta conclusión  está implícita en los comentarios que realiza Juan Antonio Valle, el Presidente de la Federación Metropolitana de Pelota, en la charla que mantuvo con Pirámide Invertida en la sede de la entidad, en el barrio de Caballito.

El deporte, popularmente llamado pelota paleta (aunque se juega con diferentes elementos),  es tradicional en el país y fue introducido por la colectividad vasca a principios del siglo XX.  “Nuestra Federación, es la más importante de Argentina y también es de las primeras entidades del país, ya que se fundó en 1926”, aclara Valle, y agrega: “Otras plazas fuertes en pelota vasca, además de Capital y Buenos Aires, son Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos”.

¿Cómo se sostiene la entidad?

– Aún cuando hoy en día hay unos treinta clubes en actividad plena, la Federación tiene más de cien afiliados, los que pagan un canon anual.  También se recauda con las inscripciones en los torneos que organizamos.  Anualmente,  se disputan como mínimo doce campeonatos que abarcan todas las categorías de edad; seis de ellos en cancha abierta (frontón) y otros seis en trinquete (cancha cerrada).

¿No reciben subsidios del Estado?

– Sí. Una vez al año nos dan un subsidio a través de la Confederación Argentina de Pelota y del Gobierno de la Ciudad, que nosotros utilizamos para el desarrollo de escuelitas del deporte.  Para el caso de los mejores jugadores (10 ó 12), se gestionan becas del Enard y de la Secretaría de Deportes.

El deporte de pelota incluye 14 especialidades, lo cual le otorga una importante variedad.  Por citar sólo algunas, en frontón, en sus diferentes medidas, se juega pala corta, paleta con pelota de goma  y de cuero, frontenis, mano y cesta punta.  Por su parte, en los trinquetes se practica paleta con pelota de goma y de cuero, mano y share.

Esta diversidad también contribuye a que en Argentina, desde hace tiempo, se destaca  una buena cantidad, y sobre todo calidad de pelotaris de jerarquía internacional. “Actualmente el país cuenta por ejemplo con Facundo Andreasen y Gabriel Villegas, que son campeones mundiales en sus especialidades”, remarca Valle, y continúa: “Esto nos hace ver con buenas expectativas el Mundial Sub 22 que se jugará en octubre en Francia, y también el Mundial Absoluto del año próximo, en el que se disputan todas las especialidades”.

Considerando la actualidad y su historia, ¿cree existe poca difusión del deporte?

Quizás sea una falencia de la Confederación y de las distintas entidades no contar con personal remunerado que se dedique exclusivamente a esta tarea.  Pero no hay que olvidar que nuestras instituciones han sufrido las diferentes etapas económicas del país y además éste es un deporte con estructura totalmente amateur. Es importante el esfuerzo que hacen los dirigentes sacrificando horas de sus actividades particulares y familiares, para dedicarlas a esto.

No obstante estas dificultades, Argentina sigue formando parte de la élite de este deporte, compitiendo con España, Francia, y en menor medida con México y Uruguay.  Prueba de ello es la vigencia de los pelotaris nacionales en los torneos mundiales, y a pesar de que la pelota no es un deporte olímpico, se recuerdan las medallas logradas en México 1968 y Barcelona 1992, por Aarón Sehter y Ricardo Bizzózero  respectivamente, al participar la actividad como deporte de exhibición.

Justamente, en el caso de Sehter (no son pocos quienes lo consideran de los mejores pelotaris de la historia) se conjuga también la cuestión de haberse consagrado 13 veces como campeón del mundo, lo cual no es nada común para un atleta tanto a nivel nacional como internacional.

¿Estas circunstancias hace que más gente practique pelota?

No es tan así. Sin disminuir la calidad, en números ha descendido la cantidad de pelotaris.

¿Por qué?

Yo lo atribuyo a que el deporte se practica mayormente de noche, lo cual hace que la mujer y los chicos no se acerquen tanto , y esto va en desmedro de que la familia esté nucleada alrededor del club. Por otra parte, no es un deporte caro para el jugador, pero sí el club debe mantener una estructura importante y actualmente hay instituciones que optan por adjudicar esos grandes espacios a otras actividades.

Sin embargo, concluye el dirigente: “Muchos clubes de barrio se caracterizan por haber crecido originalmente alrededor de la cancha de pelota y sumado a que en los últimos tiempos las mujeres se van sumando paulatinamente al juego, se enciende una luz esperanzadora para revertir la situación”.

Es de esperar entonces, que además de contar con una riquísima historia y un excelente presente , observando tan sólo la cantidad de trofeos exhibidos en la coqueta y  austera sala de reuniones donde se desarrolló el encuentro, se justifica una mayor repercusión de esta actividad en las noticias de todos los medios.  Este deporte lo necesita. Al menos se lo ganó.

Por Alberto Macri y Estefanía de Beláustegui