Tecnópolis 2016: las dos caras de una muestra que ya es un clásico familiar

La Tierra de Dinos, el simulador de Aerolíneas, la Casa de Newton y muchos espacios para el conocimiento y la diversión conviven con cierto descuido y falta de higiene

Durante las vacaciones de invierno, el presidente Mauricio Macri inauguró la edición 2016 de Tecnópolis con el mensaje de que esta feria pueda unir a los argentinos con un recorrido que le permita a cada uno descubrir qué puede aportar al país y así identificarse con el desarrollo a futuro. Pero, ¿qué es lo que ofrece esta exposición de ciencia y tecnología para que un mes después de su apertura ya haya convocado a más de medio millón de personas?

Hay atracciones que convocan a gran cantidad de personas, sobre todo las familias que asisten impulsadas por los más chicos a la Tierra de Dinos, al simulador de Aerolíneas o a ver el Acuario… Son 68 stands en total, distribuidos en un terreno de 50 hectáreas, en los que los asistentes pueden experimentar los desarrollos culturales, científicos y tecnológicos a través de la exposición interactiva. Tienen un lugar dominante dentro del predio las energías renovables y el crecimiento y consumo sostenible con el objetivo de concienciar a la población. También se apunta a crear la multiplataforma más grande de habla hispana, dándoles un espacio a los youtubers, creadores de contenido en diversas áreas.

En la casa de Newton, la gente verá los planos de manera normal aunque éstos en realidad se encuentran inclinados, una especie de casita del equilibrio que produce distorsión en las percepciones. El puesto de Acceso al Espacio permite conocer las tareas y metas propuestas por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), incluyendo una maqueta del Tronador II. En el pabellón del arte y ciencia se desarrolla una muestra interactiva en la que el público puede experimentar con nuevas tecnologías. En alusión a los Juegos Olímpicos está el Depordomo, en el que chicos y grandes pueden participar en distintas disciplinas olímpicas y recibir, por correo electrónico, su resultado en cada una. Para despertar el interés general en el tema de energías renovables, hay un espacio dedicado a los biocombustibles que pone a disposición del público varias herramientas y demostraciones. La feria ofrece también conferencias, talleres y actividades de todo tipo relacionadas con las áreas temáticas en las que profundiza.

Pero hay varios aspectos que dejan mucho que desear. Hay una falta de higiene en los baños y habiendo varios tachos de basura por todos lados existe poca limpieza en el predio. También se puede observar a muchos empleados que en lugar de dar asistencia a los visitantes pasan su tiempo hablando entre sí y descuidan la atención del público. En las distintas casetas de informes se puede solicitar un mapa en el que aparece la distribución de los pabellones y el horario del día; pero los trabajadores de Tecnópolis desconocen qué actividades se realizan en cada puesto y hace falta una descripción para que de esa manera la gente pueda distribuir su tiempo y realizar las actividades que prefiere. El Gobierno ya se propuso conservar, mejorar y potenciar la feria de ciencia y tecnología y poniendo atención a los detalles será posible hacer de este espacio un lugar más frecuentado por las familias.

Tecnópolis está situado en la localidad bonaerense de Villa Martelli, la entrada es libre y gratuita y sus puertas están abiertas jueves y viernes de 10 a 18 horas y los sábados, domingos y feriados, de 12 a 20. Es un atractivo lugar para ir con la familia y la cantidad de atracciones permite siempre dejar algo pendiente para tener la excusa de volver.

Por Juan Carlos Pohl