La feria de Mataderos: un lugar histórico y tradicional en la ciudad

Desde 1986, el corazón del popular barrio porteño ofrece un atractivo especial: gastronomía, cultura y entretenimiento en clave bien criolla

Pese a que Buenos Aires es una gran «metrópolis» y que cada vez hay menos lugares donde se puede ver y sentir nuestras más profundas tradiciones,  la popular feria de Mataderos se destaca entre los sitios culturales y sus visitantes aumentan con el correr de los años.

El proyecto surgió en el 1985, luego de que nuestro país regresó a la democracia con Raúl Alfonsín como presidente, quien puso en marcha el programa cultural «En Barrios», cuyo fin era centralizar la cultura en los distintos lugares de la ciudad. En dicho programa la Lic. Sara Vinocur, creadora de la feria, conoció Mataderos y, según sus propias palabras, se enamoró del lugar porque era un espacio con una arquitectura colonial que tenía en sus cercanías varios comercios relacionados al ámbito rural. A todo esto se le sumó que en dicho lugar está el mercado de hacienda de la Capital Federal. Gracias a Vinocur, la feria comenzó sus actividades el 8 de junio de 1986, con la intención de mostrar las artesanías y tradiciones populares argentinas.

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La feria cuenta con tres áreas básicas que están presentes todos los fin de semanas, alrededor de las cuales giran distintas actividades como talleres, charlas, exposiciones y videos, sin dejar a un lado las presentaciones cinematográficas y los diferentes talleres abiertos y gratuitos. Si usted desea comprar una manta, un poncho, algún objeto de cuero o un lindo mate con plata trabajada, tendrá que ir al sector de artesanías tradicionales; pero tal vez desee escuchar a los grandes cantores de folclore, y por qué no animarse a sacar a bailar a alguien, entonces usted tendrá que visitar el festival artístico. En cambio, si se desea ver una doma de potros, lazos, corridas de caballos y corridas de «sortija», deberá dirigirse a la sección de destrezas gauchas.

Hoy en día la feria cuenta con más de 700 puestos, en los cuales se puede comprar distintos tipos de artesanías de las distintas regiones de nuestros país. Además se puede comer allí, ya que la feria cuenta con un patio de comidas, con alrededor de 40 puestos, donde se puede probar unas deliciosas empanadas tucumanas o un rico y calentito locro, ideal para los días de invierno, o simplemente comerse un gran asado: tal vez es el mejor lugar de la ciudad para hacerlo. O también percibir las culturas de nuestros países hermanos, que siempre están presentes en la feria, como Chile, Perú, Bolivia, Uruguay y Paraguay, que tienen sus propios puestos, en los que se venden comidas típicas y accesorios propios de cada uno.

 

La feria es un lugar muy visitado por los turistas.
La feria es un lugar muy visitado por los turistas.

La feria se encuentra en la recova del viejo mercado, en la intersección de Lisandro de La Torre y Av. De Los Corrales; ése el centro de la feria que se instala todos los domingos, de marzo a diciembre, y que se desarrolla desde las 11:00 hasta las 20:00 horas. Además, en los meses de enero y febrero funciona los días sábados en horario nocturno. Algunas fechas tienen ediciones especiales, principalmente las fiestas patrias: el 25 de mayo, 9 de julio, 12 de octubre (por los derechos de los pueblo originarios), 20 de junio, 17 de agosto, 1° de agosto (día de la Pachamama) y 10 de noviembre (día de la Tradición).