Donación de órganos: una decisión solidaria que gana terreno en la sociedad

En nuestro país, esta generosa e importantísima práctica va en continuo aumento; todo lo que hay que saber sobre un acto que cada vez requiere más concientización

En lo que va de 2016 ya se realizaron 601 donaciones de órganos en el país. Entre ellos hay 385 renales, 128 hepáticos, 45 cardíacos, 22 reno-pancreáticos, 13 pulmonares, uno intestinal, uno pancreático, seis combinados y más de 323 trasplantes de córneas. Sin embargo, no cualquiera puede ser donante y tampoco pueden donarse todos los órganos.donacion-de-organos-y-tejidos

En el país, cinco de cada 1000 fallecidos pueden ser donantes de órganos como el riñón, hígado, corazón, pulmón, páncreas e intestino; y los tejidos: córneas, piel, huesos, válvulas cardíacas. Todas estas intervenciones son efectuadas en personas que ya han perdido la vida, ya que sólo pueden donar pacientes vivos en casos de extrema urgencia, como complicaciones renales o hepáticas.

En las intervenciones se requieren  cerca de 150 médicos, que actúan contra reloj para cumplir con las intenciones del donante y  llegar a salvar la vida de la persona que se encuentra en la lista de espera.

Actualmente, la lista de espera está ocupada por 7870 personas que mantienen sus esperanzas gracias al número creciente de donantes. Estos deseos de asistir, en aumento dentro de la sociedad, son motivados constantemente  por el Ministerio de Salud de la Nación, que trabaja conjuntamente con el Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (INCUCAI) y además con varias organizaciones no gubernamentales.

Para ser donante  no se necesita registrarse en ningún sitio, ya que la nueva normativa establece que toda persona capaz y mayor de 18 años pasa a ser donante de órganos y tejidos tras su fallecimiento, salvo que haya manifestado su oposición, sin importar la forma en que lo haya expresado. Esto quiere decir que lo único que hay que dejar por sentado es la negativa a la donación de los órganos. La ley que ampara esta situación es la 24.193, que entró en vigencia el 22 de enero de 2006 y que incorporó las modificaciones introducidas por la legislación 26.066, conocida como Ley de Donante Presunto.

Actualmente se impulsa la iniciativa con dos campañas: a la ya conocida donación de órganos y tejidos, se le suma la de donación de la de médula ósea, para la cual hay que dirigirse a un Servicio de Hemoterapia que funcione como Centro de Donantes y donar sangre (una unidad de 450 ml). Los requisitos para ser donante de médula ósea son: cumplir los requisitos para donar sangre, estar sano, tener entre 18 y 55 años y pesar más de 50 kilos.

Todos los 30 de mayo se conmemora en la Argentina el Día Nacional de la Donación de Órganos y Tejidos, en homenaje al día en que la primera receptora de órganos dio a luz luego de haber recibido un hígado.

Cuando una persona fallece y no deja clara su situación de ser o no donante, la ley lo califica como un «donante presunto», y en estos casos la familia se responsabiliza, ya sea con la última voluntad de la persona o haciéndose ellos mismos responsables. En  caso de que se trate de un menor de edad, serán los padres o los tutores los que autoricen el procedimiento.