Curry, ese jugador distinto de la NBA

La estrella de Golden State

 

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Solo un grupo muy reducido de jugadores irrumpen de manera tan contundente en el mundo del básquetbol.  La aparición de Stephen Curry, quien es sin duda alguna una figura de este grupo, viene a romper con ciertos paradigmas establecidos.

De una familia vinculada a este deporte, donde su padre fue también jugador  de la NBA y su hermano menor Seth juega actualmente en los Sacramento Kings, el Cheff Curry como se lo suele llamar, no tardó en mostrar sus cualidades a nivel universitario y en colocarse en los primeros planos del mundo profesional. Y de ahí, a conseguir su record de anotación en un partido, ya perteneciendo a los Warriors, de 54 puntos y 11 triples, en un tiempo muy corto.

La fantástica temporada de los Golden State Warriors con 73 victorias, habiendo superado el récord de Michael Jordan y su Chicago Bulls, encuentra como piedra angular a su base titular de 28 años cuyo rendimiento no tiene parangón. Tal es su dominio que no solo ha roto el récord de triples anotados en una sola temporada entre 2012-2013 (272), sino que llegó a superar su propia marca dos veces más en las temporadas 2014-2015 (286) y entre 2015-2016 (402).

La  coronación con el Premio Michael Johnson que otorga la Asociación de Escritores Profesionales de Baloncesto anualmente, los 2375 puntos logrados a lo largo de la temporada regular y el hecho de que se encamine a conseguir su segundo reconocimiento MVP en su carrera, son acaso prueba suficiente de su magnitud. La duda que subyace actualmente en el público, periodistas y hasta en los mismos deportistas, es si se va a llegar a convertir en el mejor jugador de todos los tiempos.

Para ciertos expertos y compatriotas de este deporte Curry ya es el mejor tirador de triples de la historia.  Sin embargo, su éxito actual también se debe de cierta manera a su entrenador Steve Kerr, quien ostenta la mejor temporada regular por parte de un entrenador novato y es el primero en salir campeón desde que Pat Riley lo hiciera en 1982 con Los Angeles Lakers. Gracias a su entrenador, Curry ha podido explotar al máximo todas sus cualidades que ayudaron a Golden State a obtener su primer campeonato desde 1975. Sus números abrumadores y la estética formidable de su juego lo coloca innegablemente como uno de los mejores bases que se haya visto en la historia de este deporte.

Aún quedan partidos por jugar para revalidar el campeonato pasado y el reto para aquel joven proveniente de Ohio será superar los difíciles adversarios que se le crucen en los playoffs. Lograr que las estrategias defensivas rivales no lo anulen será una gran responsabilidad para todos los integrantes de este sorprendente equipo y, de esa manera, poder conseguir así el anillo tan buscado y deseado por todos.